¿Compramos para sentirnos bien?

 

Por Mischka Capriles

 

De hace unos años para acá en lugar de Black Friday comenzamos a oír de Green Friday, un movimiento que se opone al consumo desmedido al que invita esa celebración con ofertas difíciles de rechazar a finales de noviembre.

Pero ¿qué es lo que pasa con el Black Friday y Cyber Monday? Al igual que las cadenas de moda rápida, los precios regalados del BF nos preparan para gastar, es decir consumir, sin pensar dos veces en si realmente necesitamos lo que sea que vamos a comprar. Peor aún, para algunos comprar a un mejor precio les hace sentir que ganaron algo, una razón adicional para comprar en está fecha.

 

¿Pero qué tiene de malo comprar?

Si lo necesitas realmente, nada. Entendemos que a veces Black Friday es esa oportunidad de comprar algo necesario al que quizás de otro modo no pudiese acceder. El problema se presenta cuando un festivo como éste te invita a comprar desmedidamente, a meter en tu carro de compra demasiados caprichos que pronto echarás a la basura para convertirse, pues en eso: basura. Un estudio de la universidad de Leeds sugirió que un 80% de las compras de BF se acaban tirando después de apenas un par de usos, comprobado que la mayoría de las cosas que se compran en esa fecha estaban lejos de ser una necesidad.

Más consumo significa mayor producción, más envíos con una huella de carbono que no deja de incrementar, lo que conlleva a un mayor uso inconsciente de recursos naturales. Según un reporte, la compra online de BF en 2020, solamente en Reino Unido, tuvo un impacto de 429.000 toneladas de emisiones de efecto invernadero. Según un reportaje de The Guardian de 2017, un camión diesel de Amazon sale de su centro cada 93 segundos. Y todo esto por productos que en su mayoría no se les dio mucho uso.

 

No es sólo el medio ambiente

Aparte del impacto medio ambiental, detrás de las empresas que producen en grandes cantidades para suplir nuestra demanda desmedida están miles de trabajadores que ganan poco y trabajan mucho, posiblemente en condiciones inhumanas. Trabajadores de compañías como Amazon, quienes laboran alrededor de 12h y 16h diarias en está época del año, en el 2020 amenazaron con huelga para exigir mejores condiciones de trabajo.

De lo que no se habla mucho, sin embargo, es del daño que ésta cultura de compra te hace a tí. El mercadeo que no cesa de productos que realmente no necesitamos, pero nos hace pensar que sí, nos deja con una sensación de escasez ficticia. Comprar se ha convertido también en una manera de sentirnos mejor, de escapar de nuestras realidades o construir aquellas con las que soñamos, con una idea falsa de que nuestra identidad está ligada con las cosas que tenemos y por ellas vamos ser más queridos, respetados, apreciados o percibidos de cierta manera.

La psicóloga y experta en mindfulness Ksenia Ryzhokova hace referencia al documental “El siglo del yo”, donde podemos ver como la publicidad utiliza nuestros deseos inconscientes para vendernos cosas. “Nuestra cultura de consumo nos hace ver el mundo falso, imaginario, y nos invita a disfrutar de una vida falsa, donde creemos que cosas como el amor y la amistad se pueden comprar, cuando no es así.” Explica que estos deseos falsos nos hacen ignorar nuestras verdaderas inquietudes, y nos hacen intentar llenar los vacíos con felicidad falsa y consumo. “Así no avanzamos, porque no vamos a la raíz del problema”.

Al mismo tiempo, comprar se convierte en un estímulo rápido para sentirnos bien, y no lidiar con el vacío que muchos llevamos dentro. Aunque no se trata de una adicción de la que se hable mucho, ni está formalmente reconocida, la compra compulsiva es un comportamiento adictivo donde las personas compran para evitar sentimientos negativos de ansiedad y depresión que afecta al 5% de la población mundial. “Es un comportamiento de consumo que va más allá de las necesidades básicas y esta relacionado con la pérdida de control”, explica Ryzhokova.

Según un artículo de MindBodyGreen, la psicóloga Carolyn Mair explica que la etapa de deseo en la compra dispara nuestros niveles de dopamina, un neurotransmisor que controla los centros de placer y recompensa en nuestro cerebro. Sin embargo, luego de el high viene un low, ya que la novedad pasa, los niveles de dopamina se regulan y tu cuenta tiene unos euros menos. Consecuentemente, surge el deseo de volver a sentir ese subidón de dopamina y placer haciendo que entonces recurras a de nuevo a la compra.

Esto se convierte en un pleasure loop, como lo explican en un artículo de Body+Soul, un ciclo vicioso de placer donde las personas repiten los mismos hábitos en búsqueda de otro hit de dopamina. Este tipo de ciclos es lo que causa también otro tipo de adicciones o comportamientos compulsivos como lo es la adicción a la droga. “Es como un pescado que se muerde la cola”, explica Ryzhokova.

Como cualquier otra adicción, ésta es también una herramienta destructiva para escapar de la realidad y no lidiar con nosotros mismos, nuestros miedo, inquietudes, deseos y pérdidas. Pero, ¿Por qué en lugar de recibir ese hit de dopamina por desear un objeto, no soñamos con una vida realizable que nos haga feliz y nos disponemos a vivirla? ¿Por qué en lugar de comprarte ese objeto que crees que va a proyectar una identidad, no simplemente Eres y trabajas por ser eso que quieres parecer? ¿Por qué en lugar de recurrir a ese hit de dopamina a través de la compra o cualquier adicción no afrontamos nuestros problemas, nos trabajamos, conocemos y aprendemos a entender a nosotros mismos y a la vida?

Ryzhokova explica que estamos buscando siempre cubrir el vacío porque nos sentimos incompletos e insuficientes, y no nos aceptamos tal y como somos. Por eso recurrimos constantemente a recompensa externa, sea producto, consumo, relaciones, y otras cosas que también pueden ser adictivas. “No nos damos cuenta que solo hasta que podamos vernos como personas completas, suficientes, aceptarnos y ofrecernos el amor que realmente necesitamos, vamos a ser capaces de salir de este bucle de consumismo”.

Mientras que critica que fechas como éstas crean un ambiente de ansiedad y miedo a perder algo: el súper descuento, el último modelo, la última unidad, Ryzhokova dice que todo depende de si nuestra relación con estas actividades comerciales se hace de forma consciente o de manera impulsiva. Conscientemente, no tiene nada de malo aprovechar ésta fecha para poder comprar algo que realmente necesitas. “El problema se presenta cuando lo hacemos para activar estos circuitos de recompensa y dejamos que se haga adictivo”.

“Finalmente, quiero hacer referencia a un poeta que está muy de moda hoy en día, Yung Puelo, que dice: ´Nunca fui adicto a algo, era adicto a llenar un vacío dentro de mi con otras cosas que no eran mi amor´” agregó Ryzhokova.

Sé que la adicción es algo más complejo de lo que yo puedo abarcar en este artículo, aparte de ser extremadamente serio y delicado, pero estoy convencida que sí comenzaremos a ver nuestra vida desde una perspectiva de abundancia y no escasez, si nos dispusieramos a trabajar y ser feliz con lo que tenemos y no con lo que nos falta, ese boost de dopamina podríamos obtenerlo en actividades sencillas de nuestro día a día (actividades que se les recomienda a personas con cualquier adicción) que nos permiten estar más presentes y contentos con quienes somos. Es éste nivel de consciencia que nos permite vivir y consumir con moderación, no dejarnos manipular por campañas como ésta o cualquier otra, y no sólo cuidar de nuestra salud mental si no también la salud de nuestro planeta.

 
Etiquetas
compras, salud mental, black friday, green friday

Calle Fernando VI, 10, Madrid

Mon to Sat: 10h - 21:30h

hi@lamarcamad.com

Join our Mailing List

USEFUL INFORMATION

FOLLOW US

Instagram Facebook Twitter Youtube

Mother & Sister Companies

Lamarca Madrid LAB Lamarca Roots Lamarca Tracy Anderson
© 2019 LAMARCA LAB S.L.U. all rights reserved

Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en su navegador cada vez que visita nuestra página web. La utilidad de las cookies es guardar el historial de su actividad en nuestra página web, de manera que, cuando la visite nuevamente, ésta pueda identificarle y configurar el contenido de la misma en base a sus hábitos de navegación, identidad y preferencias. Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso. En caso de que rechace las cookies no podremos asegurarle el correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web. Más información en el apartado “POLÍTICA DE COOKIES” de nuestra página web.