¿De qué está hecho el acondicionador?

Por Anabel Grisaleña

 

Utilizamos el acondicionador para aportar brillo, suavidad y facilitar el manejo del cabello. Este producto actúa a tres niveles diferentes sobre el cabello dañado: sobre la cutícula abierta, culpable de la aspereza del pelo; el córtex expuesto, hace que el cabello obtenga mayor electricidad estática, dándole aspecto encrespado; y sobre la estructura de la queratina dañada, que presenta huecos en el córtex y por tanto hace el cabello más frágil.

Para crear este producto los fabricantes hacen uso de varios agentes acondicionadores. Sin embargo, te advertimos que algunos de ellos pueden dañar nuestro cuero cabelludo. Te contamos la fórmula más común para la creación de los acondicionadores:

 

Tensioactivos catiónicos (sulfatos)

Se trata de un grupo hidrófilo catiónico de moléculas que forman cadenas lipofílicas. Se fijan en el cabello para aportar lípidos (grasas) que dan brillo. Existe una gran variedad de este tipo de moléculas como, por ejemplo: cloruro de behentrimonio, pantenol, cuaternizado o quaternium.

¿Por qué los debemos evitar? Los surfactantes catiónicos son irritantes, en especial para los ojos, y altamente perjudiciales para el medio ambiente.

 

Polímeros cuaternarios

Son como los tensioactivos catiónicos, pero el ser polímeros les permite crear una capa alrededor del cabello que permanece hasta el siguiente lavado. Son menos irritantes que los primeros y tienden a utilizarse en fórmulas donde el compuesto va a estar más tiempo en contacto con el pelo y el cuero cabelludo. Para identificarlos deben buscar los polisacáridos polimerizados en todas sus variaciones(polyquaternium).

¿Por qué lo debemos evitar? Según la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, se considera un “probable carcinógeno” ya que a pesar de dar brillo y suavidad al cabello, lo hace de forma artificial y potencialmente peligrosa para la salud. Al tratarse de un compuesto cuaternario, es bioacumulable en el cuerpo y hace que se destruyan los ácidos grasos (que producen las glándulas sebáceas) que son los que protegen el cabello.

 

Hidrolizados de proteínas

Un ejemplo sería la queratina vegetal o animal en algunos casos. También las proteínas de seda o de trigo. Se utilizan siempre a un peso molecular menor a 700 Da.1. Su función es humedecer, rellenando los huecos capilares y reestructurándolos (similar a la actuación de la queratina humana).

Un acondicionador con proteínas hidrolizadas debe elegirse en función del tipo de cabello.

¿Por qué no debemos abusar? Se debe utilizar solo cuando el cabello está dañado ya que un uso incontrolado de este producto puede llegar a generar problemas de salud.

 

Reengrasantes y compuestos aceitosos

Son los lípidos que cumplen la función de lubricar el cabello, aportándole a su vez brillo y suavidad. Incluyen desde aceites naturales o sintéticos hasta alcoholes grasos, ceras, fosfolípidos y ceramidas (que copian los lípidos naturales del cabello). Los naturales más comunes son: aceite de jojoba, de oliva o de semilla de uva. Mientras que entre los sintéticos destaca la silicona (dimeticona, dimeticonol, amodimeticona).

¿Cuáles debemos evitar? Los aceites naturales son perfectamente recomendables, mientras que algunos como los siloxanos se deben evitar. A pesar de ser efectivos no se descomponen en el ambiente, lo que son definitivamente malas noticias para el planeta.

Los efectos secundarios o reacciones a los champús o acondicionadores son raras. No obstante, un pH superior a 5,5 puede provocar irritación del cuero cabelludo.

Como se puede comprobar, los acondicionadores están repletos de ingredientes con nombres extraños y antinaturales. Es por esto que proponemos una fórmula para hacer un acondicionador natural en casa y evitar que nuestro cuero cabelludo se exponga constantemente a todos estos ingredientes.

 

¿Cómo hacer tu propio acondicionador en casa?

  1. Ácidos: vinagre de sidra de manzana, zumo de limón o suero (leche separada de la cuajada).
  2. Aceites: oliva, coco, vitamina E o jojoba son los más comunes.
  3. Hierbas y semillas: semilla de lino, chía o la raíz del malvavisco.
  4. Agua fría

 

Lo mezclas todo bien, lo aplicas en las puntas, y ya tendrías tu acondicionador casero y natural listo.

Etiquetas
acondicionador, ingredientes, belleza, cabello

Calle Fernando VI, 10, Madrid

Mon to Sat: 10h - 21:30h

hi@lamarcamad.com

Join our Mailing List

USEFUL INFORMATION

FOLLOW US

Instagram Facebook Twitter Youtube

Mother & Sister Companies

Lamarca Madrid LAB Lamarca Roots Lamarca Tracy Anderson
© 2019 LAMARCA LAB S.L.U. all rights reserved

Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en su navegador cada vez que visita nuestra página web. La utilidad de las cookies es guardar el historial de su actividad en nuestra página web, de manera que, cuando la visite nuevamente, ésta pueda identificarle y configurar el contenido de la misma en base a sus hábitos de navegación, identidad y preferencias. Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso. En caso de que rechace las cookies no podremos asegurarle el correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web. Más información en el apartado “POLÍTICA DE COOKIES” de nuestra página web.