El boom de la agricultura regenerativa: el arte de producir alimentos y salvar al planeta

Por Maríangela Velázquez

 

La tierra no da para más.

Los siglos de explotación agrícola intensiva están pasando factura. Ni los pesticidas, ni los fertilizantes sintéticos, ni las más modernas maquinarias evitarán que tarde o temprano los suelos se desnuden y cada vez tengamos menos que comer.

La solución es devolver la vitalidad al planeta regenerando lo que hemos destruido. Y aunque no existen fórmulas mágicas ni guías rápidas para enmendar nuestros errores es posible devolverle el verdor y la fertilidad a los campos a través de la agricultura regenerativa.

Así lo piensa Ana Digón, la presidenta de la Asociación de Agricultura Regenerativa Ibérica, quien se dedica de lleno a la difusión de esta manera de comprender la relación de los humanos con la naturaleza.

La filosofía de regenerar 

Esta corriente que toma cada vez más fuerza en España se apoya en las ideas del pionero regenerativo Darren Doherty, quien ha insistido en la urgencia de un cambio de paradigma agrícola, económico, social y personal. 

Y la primera noción que hay que revisar es la de la sostenibilidad. 

El concepto de sostenibilidad tenía sentido cuando comenzó a usarse en la década de 1970. Pero la sostenibilidad en el 2021 está agotada. Es una palabra vacía de contenido.

Sostener implica mantener el agua al cuello, aguantar con lo que aún tenemos, mientras que lo regenerativo se multiplica. La naturaleza es regenerativa porque al sembrar una semilla en un suelo fértil crecerá una planta que dará muchas frutas y aún más semillas.

"Ya no es tiempo de hablar de lo sostenible. Porque se nos pasó el arroz de sostener. Si sostenemos lo que tenemos nos vamos al garete todos. Hay que regenerar lo que hemos dañado", dijo con vehemencia Digón.

Y aunque es cierto que uno de los objetivos es regenerar los suelos, la ambición de la agricultura regenerativa es mucho mayor. Esa transformación del paisaje físico no será posible sin regenerar el alma de las personas. "Hay que regenerar los vínculos con los demás, la ruralidad, las economías rurales, la economía basada en el alimento".

Advierte que no se trata de volver a las cuevas. Sino de recuperar la centralidad de la producción y consumo del alimento porque esa relación es la que define el funcionamiento de las sociedades. 

"Hay que mirar si es intensivo, mecanizado, explotador, globalizado, para exportación. O si es holístico, local, conectado con el consumidor, que está regenerando la economía del lugar".

Una de las claves para saber si ya estás caminando por el mundo regenerativo es que conoces al productor de lo que consumes en casa, aunque no sea local. ¿Conoces los procesos utilizados? ¿Son rurales? ¿Están generando empleo? ¿La actividad hace felices a sus productores?

La agricultura regenerativa se nutre de múltiples técnicas que se van desde conocimientos ancestrales hasta sofisticados hallazgos científicos. Y una de las herramientas se llama el manejo holístico.

El agricultor y su familia tienen una importancia medular en la agricultura regenerativa.

Cada familia productora debe indagar qué es lo que desea hacer, cómo quiere comercializar sus productos, donde proyecta estar en 20 años. Esas convicciones son las que pautarán su funcionamiento y no los controles burocráticos ni las exigencias de la agroindustria.

Digón subraya que es muy importante que el consumidor conozca las historias de las personas que están apostando por este tipo de agricultura para comprar de manera consciente y apoyar no sólo al que le ofrece un producto barato sino al que está colaborando a regenerar el planeta.

El protagonismo de la vaca 

La esencia de la agricultura regenerativa es comprender la simbiosis del suelo vivo y fértil que permite la vida sobre el planeta, las plantas, los herbívoros, las aves y el depredador. Esa interacción dinámica es la que permite los ciclos vitales.

Y la herramienta principal es el herbívoro. Podemos mover al animal sobre el espacio, donde también ocurre el ciclo periódico de las plantas. Los exudantes de esas plantas, junto con el estiércol, la orina y el pisoteo del animal crean una descarga de energía sobre el terreno. Cuando trasladamos al ganado o cuando ocurren las migraciones en las sabanas naturales, esa energía tiene que tener tiempo para calar, para que el suelo vivo las transforme y regenere las praderas.

Esos procesos naturales son los que se reproducen en las fincas regenerativas, con distintos procesos que no desnuden la tierra sino que la regeneren.

Una percepción engañosa es que la única opción de ser respetuosos con el planeta es ser vegano.

Doherty y los regenerativos respetan el derecho a ser vegano y vegetariano aunque les recomiendan asegurarse de nutrirse bien.

"Tú puedes elegir ser vegano pero la naturaleza no lo es. En un sistema saludable hay mucha vegetación y la necesidad de que esa vegetación sea transformada y eso lo hace el herbívoro. Si no lo hacemos tenemos un paisaje fosilizado", explicó Digón.

El animal es el que da dinamismo a la naturaleza y por eso el ganado herbívoro es ese necesario para lograr el ciclo de la vida completo. 

"Si comes carne con este tipo de producción estás ayudando a la familia que hace eso. Comprando ese tipo de carne estas apoyando a la sanación del planeta, mucho más que una tierra vegana".

Una de las estrategias para resolver el problema es aumentar el carbono orgánico del suelo, produciendo alimentos saludables. 

La agricultura regenerativa contempla que la composición de ese suelo vivo tiene 3 emes: La primera M es la materia orgánica. La segunda M son los micro y macrorganismos que viven debajo de la superficie. La tercera M son los microorganismos y macroorganismos, como el ganado, que viven por encima del suelo. 

Digón agrega que la 4 M es el manejo consciente de ese ganado.

"Y para tener un ciclo virtuoso regenerativo, necesitamos la 5 M, que es el cambio de mentalidad tanto en el productor como en el consumidor ".

Si todos los terrenos arables del mundo incrementaran su nivel de carbono orgánico en un 1,6%, en 10 años habríamos captado todo el desecho de Co2 de la atmósfera y lo habríamos dejado en el suelo, aseguran los que practican la agricultura regenerativa.

La fotosíntesis es la tecnología adecuada y el ganado es el medio para estimular más la fotosíntesis.

 

El trabajo de Ana 

Su amor por la naturaleza nació cuando era una niña que corría por los montes del País Vasco, acompañada de su madre británica, quien le enseñaba los nombres de las plantas,  los animales y el respeto por todos los seres vivos.

Siguió el camino académico de las humanidades hasta obtener una doble titulación en Ciencias Políticas y Traducción e Interpretación.

Pero el mar y la naturaleza la enamoró por completo al mudarse a las Islas Baleares, donde trabajó durante seis años como voluntaria de la Casita Verde, un proyecto ambiental dedicado a mostrar cómo es posible reducir el impacto de la huella ecológica, mediante la captura y reciclaje de aguas y construcción con materiales reciclados.

"Me especialicé en los temas de agricultura, permacultura, alimentación, y tuve la suerte de que me llamaron para traducir a Darren Doherty, la persona que introduce la agricultura regenerativa en Europa y comenzó a dar cursos en España. Allí es donde yo aluciné. Si todo el mundo entendiera cómo funciona el suelo vivo y cómo funciona la interacción de las plantas con los animales, el mundo sería otro lugar".

Ese contacto con Doherty le llevó a comprender la importancia de la gestión humana de la naturaleza. Puede gestionar para degenerar un sistema al extraer, degenerando, o puede nutrir y estimular esa simbiosis y esos vínculos entre todos esos diferentes reinos. 

Digón había experimentado los beneficios de la permacultura en su pequeña finca balear, pero la agricultura regenerativa le abrió los ojos a la necesidad de trabajar en escala.

"Esto es la clave. Porque está muy bien el huerto de traspatio, para comer mis lechuga en mi casa, pero si queremos cambiar las cosas tenemos que cambiar el sistema alimentario. Hay que dar de comer a mucha gente. Y eso se tiene que hacer a escala".

Si te interesa conocer más sobre Agricultura Regenerativa, Ana te recomienda estás películas que están disponibles en las plataformas de streaming:


Si quieres apoyar la agricultura regenerativa en España visita:



 

Etiquetas
agricultura regenerativa, sostenibilidad, medioambiente, conciencia

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